No es ni fácil ni sencillo expresar en pocas palabras todo el trabajo que hay que realizar para crear artesanalmente nuestra “sagardoa”. Es, ciertamente, un producto de diseño.

Cuando se disfruta de un buen vaso de “sagardoa”, merece la pena hacer el esfuerzo de descubrir todo el mundo que se esconde detrás del mismo, todo el trabajo que con esmero y mucho mimo, y casi de forma desconocida se va realizando día a día.

Detrás de nuestra “sagardoa”, detrás de encontrarás 200 años de trabajo artesanal y familiar, el esfuerzo de cuatro generaciones que, ininterrumpidamente, siguen trabajando por ofrecer un excelente producto artesanal.

Desde nuestra experiencia, cada “sagardoa” tendrá, cada año, una personalidad especial y única. Es, por lo tanto, un trabajo de diseño muy especial, diseño en el que cada “sagardogile” (el elaborador-diseñador) impregna en su obra, en la “sagardoa” elaborada, su propia personalidad.  

Toda “sagardoa” artesanal, como ser vivo que es, lleva consigo unas características propias y especiales, características que se dejan saborear cada vez que nuestra “sagardoa” se precipita hacia el vaso y golpea en su interior, momento en la que comienza a dialogar con nosotros para decirnos quién es.  Es el momento de poner todos nuestros sentidos en la escucha de lo que nos quiere transmitir.

Historia

Ramon Zabala Garmendia

Siguió elaborando la sidra como se hacía antiguamente.

Modesto Zabala Manterola

Hizo que el mundo de la sidra se convirtiera en el modo de vida.

Ramón Zabala Mendizabal

Abrió el mercado de la sidra.

Martin y Luis Zabala

Dieron valor a nuestra sidra, y hoy en día muestran a los clientes la cultura y su saber hacer.

Nuestros consejos


Para poder hacerse con la personalidad de nuestra “sagardoa”, hay que tener en cuenta algunas condiciones:

  • Temperatura para saborearla, 12 grados.
  • Antes de tomarla ha de reposar en un lugar fresco, sin cambios de temperatura y en la sombra.
  • Antes de abrirla agitarla para poder disfrutar de su pleno sabor.

Y estas son las características de su personalidad, de la personalidad de nuestra “sagardoa:

  • Equilibrio entre los veinte tipos de manzana que utilizamos.
  • Color tostado suave, es el color de la alfalfa.
  • Equilibrio entre el gusto y el olfato, ambos limpios: de manzana al comienzo, dulce al posar en el paladar (sin acritud) y seco.

Como ya hemos comentado, tan pronto como nuestra “sagardoa” sale de la barrica o de la botella, comienza a dialogar con nosotros. Estamos invitados a escucharla y dialogar con ella.

¡BUEN PROVECHO!

R. Zabala lleva en su interior de forma equilibrada estos nueve tipo de manzana: Urtebihandi, Errege sagarra, Urdin sagarra, Goikoetxea, Udare sagarra, Partzuelo, Mikatza, Frantses sagarra, Moko sagarra.  En nuestro caserío cuidamos, de forma ininterrumpida, 8.000 manzanos. Este es uno de los trabajos que llevamos realizando en estos últimos 200 años de nuestra historia artesanal, y con la que seguiremos haciendo historia.

En el interior de una “sagardoa” artesana se puede leer un largo proceso de doce meses, siguiendo el ritmo que siempre marca la naturaleza. En todo ese tiempo cuidamos y mimamos muchos trabajos, uno a uno y siguiendo al mismo tiempo un ritmo bien marcado.